En 2024, la Alianza Internacional para la Supresión de Incendios otorgó una subvención de $15,000 a la Red Latinoamericana de Protección contra Incendios (LATAM PCI) para completar un estudio regional integral que evaluara el estado de la normativa de protección contra incendios en toda Latinoamérica. El momento fue estratégico. En toda la región, los códigos contra incendios siguen fragmentados; la adopción de normas reconocidas internacionalmente es inconsistente y la aplicación de la normativa varía ampliamente según el sector y el tipo de ocupación. Sin datos fiables, resulta difícil lograr una armonización y una promoción efectivas.
La subvención de IFSA permitió a LATAM PCI ir más allá de las anécdotas y elaborar un análisis regulatorio estructurado y multinacional que ahora sirve como referencia fundamental para el avance de la seguridad de las personas en la región.
Comprender el panorama regulatorio
El estudio analizó 12 países y evaluó las normativas de protección contra incendios en función de tres pilares principales: la implementación de códigos de protección contra incendios; la clasificación de edificios por ocupación y sector; y la regulación de sistemas de protección contra incendios activos y pasivos. Examinó si las normas de la NFPA son obligatorias, cómo se aplican las normativas y cómo se abordan sistemas como alarmas, rociadores, resistencia estructural al fuego, compartimentación y acceso para bomberos.
Los resultados revelaron una realidad crucial: solo el 33 % de los países encuestados exigen el uso de las normas NFPA a nivel nacional. En muchas jurisdicciones, las normas NFPA se aplican de forma voluntaria, se mencionan únicamente en ciertos sectores o se utilizan solo cuando los códigos locales carecen de directrices de diseño. Esta fragmentación regulatoria genera niveles desiguales de protección de la seguridad de las personas y dificulta el cumplimiento normativo en proyectos de desarrollo multinacionales.
Transformando datos en acciones de defensa
El valor del estudio va mucho más allá de la documentación. Al establecer una base regulatoria medible, LATAM PCI ahora cuenta con evidencia confiable para respaldar la colaboración con las autoridades competentes, los ministerios gubernamentales y los líderes políticos. En lugar de abogar en términos generales, la red ahora puede identificar deficiencias regulatorias específicas, destacar las áreas de fortaleza y priorizar los esfuerzos de armonización.
El análisis reveló que las medidas básicas de extinción, como extintores portátiles, señalización y rociadores automáticos, están relativamente bien integradas en gran parte de la región. Sin embargo, elementos más avanzados de seguridad para la vida, como sistemas de control de humo, sistemas de comunicación por voz, resistencia al fuego de fachadas, compartimentación de áreas de riesgo especial y centros de mando contra incendios, no se abordan de forma consistente. Estos hallazgos proporcionan una hoja de ruta específica para la mejora de la normativa.
Abordar el desequilibrio sectorial
El estudio también identificó disparidades sectoriales. Las industrias minera y de hidrocarburos tienden a operar bajo una supervisión regulatoria más estricta, mientras que sectores como el comercio, la educación y los edificios residenciales existentes suelen experimentar una aplicación menos consistente de la normativa. Además, muchos países regulan la construcción nueva con mayor rigor que los edificios existentes, lo que pone de manifiesto una deficiencia en las mejoras retroactivas de seguridad contra incendios.
Al cuantificar estas disparidades, LATAM PCI está mejor posicionada para respaldar iniciativas educativas específicas, conferencias regionales de autoridades competentes y futuros programas de certificación. El estudio ahora sirve de base para esfuerzos más amplios destinados a promover la adopción de sistemas de protección contra incendios homologados y a fortalecer la armonización regional.
Una inversión estratégica con impacto regional.
Latinoamérica representa aproximadamente el 8 % de la población y el PIB mundiales, pero cuenta con menos del 1 % de los equipos de protección contra incendios instalados. Esta brecha pone de manifiesto tanto el riesgo como la oportunidad. Con una inversión relativamente modesta de 15 000 dólares, IFSA hizo posible la creación de un índice regulatorio regional que influirá en las iniciativas de promoción, educación y armonización durante los próximos años.
Los resultados cuantificables son significativos: una comparación regulatoria entre 12 países, un marco de puntuación técnica que evalúa más de 40 elementos de protección contra incendios, una hoja de ruta para la armonización y un documento de referencia confiable para los responsables políticos. El estudio también refuerza el papel de LATAM PCI como organización regional coordinadora del diálogo regulatorio y las iniciativas estratégicas.
Un modelo para las alianzas globales
Este caso ilustra el poder de la estrategia de Alianzas Globales de IFSA. La financiación mediante subvenciones, dirigidas a objetivos específicos y con rendición de cuentas, puede tener un impacto desproporcionado cuando se destina al avance estructural de la normativa. En lugar de financiar un solo evento o una campaña a corto plazo, esta inversión sentó las bases para una mejora duradera de la seguridad de las personas en toda una región.
A veces, el impacto no se mide con un solo titular sobre una reforma. Se mide mediante el establecimiento de datos de referencia, la identificación de deficiencias regulatorias y el inicio de conversaciones para la armonización. En América Latina, la subvención de IFSA de 2024 contribuyó a garantizar que los sistemas automáticos de protección contra incendios a base de agua sigan siendo fundamentales para el futuro de las políticas de seguridad en la construcción.

